miércoles, 15 de julio de 2020

Pocahontas


Animated Heroes . . . John Smith


—¡Vaya! ¡Qué bicho tan extraño eres! ¿Tienes hambre? Aquí tienes. Es una galleta. Es comida. Bueno, algo así. Te gusta, ¿eh? Pues intenta comerlas durante cuatro meses.


Pocahontas es una película de animación basada en la vida de una india nativa americana que se enamora de un soldado inglés que llega a sus tierras en busca de oro. Ambos luchan por aprender la cultura del otro y por la amistad entre nativos y colonos, aunque no sea fácil. La película muestra la naturaleza y fauna de la zona y una alimentación basada en su propio "El dorado": el maíz.

En esta escena, los ingleses han desembarcado y están montando el campamento, mientras John Smith decide explorar la zona. Pocahontas le observa escondida tras un arbusto, pero el mapache Meeko es menos precavido y se acerca al hombre para olisquearlo. John Smith no sabe lo que es un mapache, pero cree que, como a cualquier animal, le interesará encontrar comida, así que le ofrece unas galletitas marineras, uno de los alimentos indispensables en un barco por su largo periodo de conservación.


Galletitas marineras

Ingredientes para 15 galletitas:















  • 200 g de harina
  • 1 chorrito de aceite de oliva
  • Sal
Se mezcla la harina con la sal. Se añade agua templada poco a poco hasta obtener una masa que no se pegue a las manos. Se añade el aceite y se amasa hasta que quede integrado. Se hace una bola y se cubre con un paño para que repose media hora.

Se enharina la mesa de trabajo y se extiende con un rodillo hasta que tenga 2-3 mm de grosor. Se cortan pequeños círculos. Se hornean a 200º C durante 15 minutos.

jueves, 2 de julio de 2020

El libro de la selva



—Cuando tomas un fruto
con espinas por fuera
y te pinchas la mano,
te pinchas en vano.

Tomar espinas con la mano es malo.
En vez de la mano usa siempre un palo.

Mas fíjate bien, usarás la mano
cuando tomes la fruta del banano 
¿Aprenderás esto tú? 
—¡Sí, gracias Baloo!


El libro de la selva es una película que transcurre en una selva de la India. Mowgli, un niño humano tiene que sobrevivir allí tras morir sus padres a manos de un temido tigre de bengala, Shere Khan. Lo consigue gracias a que lo cría una manada de lobos y de ellos aprende todo lo que sabe. Bueno, de ellos y de la pantera Bagheera y el oso Baloo, que son los encargados de llevarle a la aldea de los hombres cuando es suficientemente mayor. Si Bagheera es la voz de la razón y la calma, Baloo es todo improvisación y diversión, cosa que atrae a Mowgli, hasta el punto de plantearse ser un oso de mayor.

En esta escena, Baloo le canta a Mowgli una canción mientras le enseña a buscar alimento entre la vegetación de la selva. Come plátanos (y fruta en general), usa un palo para coger la que tenga pinchos, come solo lo que necesites y sé dich-oso. Al fin al cabo, si lo que quieres es lo necesario para vivir, mamá Naturaleza te lo da.


Brochetas de frutas

Ingredientes para 2 personas:



  • 2 plátanos
  • 1/2 melocotón
  • 1 higo
  • 8 cerezas
  • Sirope de ágave (opcional)
  • Vainilla (opcional)
  • 4 palos de brocheta

Pelamos los plátanos y los partimos a la mitad. Cortamos el melocotón en 4 gajos y el higo en rodajas. Deshuesamos las cerezas.

Introducimos la fruta en los palos de brocheta.

Podemos mezclar un poco de sirope de ágave con un poco de vainilla y bañar la fruta con esto, si queremos un toque más dulce.

También podemos sustituir las frutas por cualquier otra que nos guste. 

martes, 5 de mayo de 2020

Si la cosa funciona



—¿Qué es esto?
—Un knish.
—¿Y de qué está hecho?
—Llevo años comiéndolos. Son buenísimos. No sé lo que llevan, no quiero saber lo que llevan. ¡No hables de eso! 

Boris Yellnikoff es un físico retirado y divorciado que odia a todo el mundo, un casacarrabias malhumorado que saca de quicio hasta a sus amigos. Un día se encuentra a Melody, una chica sureña que se ha ido de casa y no tiene dónde quedarse y decide ayudarla. Ella es tan inocente que se toma los comentarios sarcásticos de Boris de forma literal y termina enamorándose de él. ¿Qué puede hacer un viejo gruñón entonces?

En esta escena, Boris y Melody da un pasea por Nueva York hablando de cosas variopintas. Boris la lleva a la Yonah Schimmel Kinsh Bakery, una pastelería tradicional que él suele frecuentar con sus amigos y ambos compran unos knishes para continuar con su paseo. Cuando ella le pregunta, él no quiere ni planteárselo: hay cosas buenas que lo son porque sí y es mejor no revolver mucho en cómo se hacen o por qué siguen ahí.


Knish

Ingredientes para 5 bollitos:



















  • 100 g de harina
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de aceite de girasol
  • Vinagre
  • Sal
  • 1 patata mediana
  • 1/8 de cebolla
  • Mantequilla
  • Aceite

Cocemos la patata. La pelamos y la machacamos para hacer puré. Añadimos sal y un poco de mantequilla e integramos bien.

Picamos la cebolla y la salteamos en un poco de aceite. Cuando esté pochada la mezclamos con el puré de patata. Lo mezclamos bien y dejamos que se enfríe.

Mezclamos la harina con la clara del huevo, el aceite, un chorrito de vinagre y sal. Añadimos un poco de agua tibia y amasamos hasta obtener una masa firme. Si es necesario añadimos un poco más de agua, pero siempre muy poco a poco. Cubrimos la masa con un papel film y la dejamos reposar 1 hora.

Pasado ese tiempo, estiramos la masa en forma de rectángulo. Colocamos una línea de puré de patata en uno de los lados y lo enrollamos, como si fuera un canelón.

Cortamos la masa en porciones de unos 10 cm y las retorcemos sobre sí mismas dándoles forma de bollito y apretando el extremo con un dedo hacia el centro, para que no se salga el puré. Los pintamos por encima con la yema de huevo.

Horneamos 20 minutos a 180ºC. Se sirven calientes.

lunes, 27 de abril de 2020

Adam


Blanco y negro TEA. - Película Completa Adam | Facebook

—Tal vez deberíamos irnos.
—Nuestra mesa es la siguiente. No puedes cenar macarrones con queso todas las noches.
—¿Por qué no?
—Porque creo que es muy triste. Carece de estímulos. Gracias por venir, sé que te cuesta.
—De nada.

Por fin se sientan a la mesa, pero Adam sigue bastante nervioso ante una situación nueva y ante la carta.

—Esto está mejor, ¿no?
—Hola, me llamo Rom, acabado en M. Veo que tenéis bebidas. ¿Queréis la lista de vinos o que os diga las especialidades?
—No hace falta, ya sabemos lo que queremos. Queremos dos ensaladas tricolor, un salmón a la plancha con lentejas y patatas y un penne Alfredo. Y Ron...
—Es Rom.
—Perdón, Romm. ¿Nos lo pones para llevar?

Adam sonríe por primera vez durante la cita. Se siente mucho más cómodo en la calle, sentados en un banco. Y se siente mucho mejor cuando abre el plato que Beth le ha pedido en el restaurante.

—¡Son macarrones con queso!
—Era un italiano...


Adam tiene un tipo de autismo denominado síndrome de Asperger, que le impide interpretar los gestos o reconocer las emociones de los demás. Siempre ha vivido muy protegido, hasta que se enamora de su vecina Beth, y ella decide enseñarle el mundo. La película intenta ahondar en la dificultad que tenemos muchas veces para entender a nuestras parejas, llevada al extremo por la condición de Adam.

En esta escena, Beth intenta tener una cita normal con Adam, pero las cosas más simples para ella, son todo un mundo para él. Al final decide ir más despacio y que Adam se sienta cómodo manteniendo alguna de sus costumbres.


Penne Alfredo

Ingredientes para 2 personas:


  • 100 g de penne (u otra pasta)
  • 1 diente de ajo
  • 50 g de mantequilla
  • 100 ml de nata
  • 80 g de queso parmesano
  • Sal Pimienta
Cocemos la pasta en agua hirviendo.

Derretimos la mantequilla y salteamos en ella el ajo picado. Añadimos la nata, salpimentamos y mezclamos bien. Por último añadimos el queso rallado y removemos para que se integre todo.

Servimos la pasta con la salsa.

domingo, 19 de abril de 2020

Los odiosos 8


Comer de cine: El estofado de ternera de "Los odiosos ocho" | el ...

—¿Quién hizo el café? —preguntó el ex soldado.

—Lo hizo él. —dijo el mexicano señalando al muerto.

—Sí lo hizo él, ¿no? —confirmó el confederado.

—Sí, lo hizo él —afirmó el ex soldado— Pero el estofado me dio qué pensar. ¿Cuánto dices que Minnie lleva fuera? ¿Una semana?

—Mmh, sí —contestó el mexicano.

—Verán, —continuó el ex soldado— mi madre preparaba estofado. Y siempre sabía igual, con la carne que fuera. Había un hombre en la plantación, el tío Charlie. Él también lo preparaba. Igual que el de mi madre, comí su estofado desde que era un mocoso hasta que fui un hombre hecho y derecho. Y con la carne que fuera, siempre sabía al estofado del tío Charlie. No como el estofado de Minnie. Desde hace seis meses soy un experto, pero ese no hay duda de que es el estofado de Minnie. O sea que si Minnie se fue al norte a visitar a su madre hace una semana ¿cómo ha preparado el estofado esta mañana?


En esta película de Tarantino, ocho personas tienen que refugiarse en la pequeña Mercería de Minnie debido a una gran ventisca de nieve. Esas ocho personas son un cazarrecompensas y su fugitiva, un ex soldado negro que también se ha convertido en cazarrecompensas, el nuevo sheriff de Red Rock, un verdugo, un vaquero, un general confederado y un mexicano que se está haciendo cargo del negocio de Minnie mientras ella ha ido a ver a su madre. Tendrán que permanecer juntos en un espacio reducido, donde nadie se fía de ninguno de los otros. El ambiente es bastante espeso.

En esta escena, el mexicano sirve a todos unos tazones del estofado recién hecho de Minnie. Es tan espeso como el ambiente e, independientemente de la carne con la que esté hecho, sabe a estofado de Minnie. Pero al menos les hará entrar en calor y les dará fuerzas para pasar la noche.


Estofado de ternera

Ingredientes para 2 personas:


  • 200 g de carne de ternera para guisar
  • Harina
  • 20 g de mantequilla
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 lata de cerveza o 1 chorro de vino blanco
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 2 zanahorias
  • 2 patatas medianas
  • 30 g de guisantes
  • Sal
  • Perejil
  • Tabasco
  • Aceite

Cortamos la carne en trozos pequeños, la salpimentamos y la pasamos por un poco de harina. La freímos en una cazuela con aceite hasta que esté dorada. La sacamos y reservamos a parte.

Derretimos la mantequilla en la misma cazuela. Picamos la cebolla y el ajo y los pochamos en ella. Cuando empiecen a coger color agregamos la cerveza o el vino y dejamos que se evapore un poco el alcohol, raspando el fondo con una cuchara de madera para coger todos los sabores. Añadimos el caldo y el concentrado de tomate. 

Volvemos a introducir la carne. Picamos las zanahorias y las patatas en trozos pequeños y las añadimos al guiso. Agregamos el perejil picado. Dejamos cocer a fuego medio-bajo unos 40 minutos.

Pasado ese tiempo, añadimos los guisantes y tabasco al gusto y dejamos cocer 20 minutos más.

sábado, 11 de abril de 2020

Cleaner


—¿Tienes los ojos cerrados?
—Sí, están cerrados
—Vale. Ábrelos. He encontrado la receta en su libro de cocina. No me acuerdo bien. ¿Sabes si tenía esta pinta?
—Sí, sí tenía exactamente esta pinta. ¿Por qué has sacado la caja?
—Es interesante. Verás, resulta que tengo que hacer un trabajo de historia sobre un personaje de los últimos cincuenta años.
—¿Ah, sí? ¿Sobre quién lo harás?
—Sobre mamá.
—¿Tu madre es un personaje histórico?
—Mi profe dice que es buena idea. Le ha parecido original.
—Bueno, original sí lo es. ¿Sabes quién estaría bien?
—Es que... ya he empezado. Podrías ayudarme si luego tienes tiempo.
—Sí, claro. Pero hoy no. Tengo que hacer las nóminas.
—No tiene que ser ella. ¿Quién ibas a decirme?
—No, nadie. No, mamá está bien. Me ha llamado tu profe de mates. Dice que te duermes en clase.
—Solo me ha pasado un par de veces porque es un rollo. Y no tiene tanta importancia.
—Bueno, pues que no vuelva a repetirse y punto. Así que nada de café después de las cinco. Y te quiero en la cama a las once y media. ¿Está claro? Oye, no te estoy castigando. Solo quiero que duermas tus horas ¿De acuerdo? Y si estás preocupada por algo solo tienes que decírmelo ¿vale?
—Ya lo sé.
—Entonces... 
—¿Qué?
—¿Te preocupa algo?
—No, es el café. Lo dejaré.
—Mmm... Una cosa está clara. Eres tan buena cocinera como ella.

Esta es una película gris y lenta, en la que la comida aparece sobre todo para mostrar las escenas de la vida cotidiana de los personajes, en contraposición con el trabajo del protagonista. Tom Cutler era un inspector de policía, pero se retiró del cuerpo tras el asesinato de su mujer. Ahora se dedica a limpiar escenas del crimen. Tras finalizar uno de sus trabajos, se da cuenta de que no se ha avisado a la policía, y de que lo que el ha hecho es borrar todas las pistas de un delito. El hombre que vivía en esa casa ha desaparecido y su mujer le pide a Tom que le ayude a resolver el caso.

Esta es una de las escenas de la vida tranquila en casa del protagonista. En ella, Rose, la hija de Tom, ha preparado una receta de su madre para comer. A su padre no le gusta hablar de su mujer para no remover unos recuerdos aún dolorosos. Pero entiende que su hija no quiera afrontarlo del mismo modo y termina haciéndola sonreír al compararla con ella.


Pastel de macarrones

Ingredientes para 2 personas:
















  • 150 g de macarrones
  • 1/2 cebolla
  • 75 g de carne picada
  • 200 g de salsa de tomate triturado
  • Tabasco
  • 30 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina
  • 1,5 vasos de leche
  • 50 g de queso rallado
  • Aceite
  • Sal
Cocemos la pasta en abundante agua con sal.

Picamos la cebolla y la salteamos en un poco de aceite. Añadimos la carne y sal al gusto y dejamos que se haga un poco. Luego añadimos la salsa de tomate y unas gotas de tabasco y removemos. Mezclamos esta salsa con los macarrones y cubrimos el fondo de una fuente de pirex.

Derretimos la mantequilla en una sartén. Mientras, mezclamos la harina con la leche y lo pasamos por la batidora para que no quedan grumos. Añadimos la mezcla a la mantequilla y removemos hasta que espese. Agregamos sal al gusto y mezclamos bien. Cubrimos los macarrones con la bechamel.

Espolvoreamos una capa de queso por encima de la bechamel y metemos al horno a 180º C hasta que se derrita.

domingo, 5 de abril de 2020

Basil, el ratón superdetective


Basil, el ratón Superdetective (1986) - Movistar+

—¡Toby! ¡Toby!

Olivia tira del abrigo del Dr. Dawson y le pregunta:

—¿Quién es Toby?
—Pues, pequeña, Toby es.... pues, eh... es... Oiga, Basil, ¿Quién es ese Toby?

Un perro basset hound se planta delante de ellos.

—¡Ah, ahí está! Toby, el Dr. Dawson.
—Ja,ja,ja. Encantado, mucho gusto —dice Dawson tímidamente. A Toby no parece hacerle mucha gracia y le gruñe.

—Ya basta, Toby —le dice Basil— Ya, Toby, quieto. ¡Ya! Mil perdones, amigo. Toby tiene el mejor olfato de todos los sabuesos que he entrenado, pero también es... ja, ja, ja... bastante juguetón.

Toby olfatea la alfombra hasta dar con Olivia, que está escondida bajo un sillón.

—Hola, Toby. ¡Qué lindo eres! ¿Quieres un bollo?


Sherlock Holmes se hace ratón. En esta película de disney, el excéntrico ratón Basil, un ratón que vive en el 221B de Baker street, acepta buscar al padre de una niña, solo porque ella le dice que ha sido raptado por un murciélago cojo. Y ese murciélago es el secuaz de su archienemigo Ratigan. Él y su nuevo aliado, el Dr. Dawson, descubrirán que el secuestro es solo una pieza de un malvado plan.

En esta escena Basil llama a Toby para que siga el rastro del murciélago que secuestró al padre de Olivia. Al Dr. Dawson y a Olivia, que no están acostumbrados a tratar con animales tan grandes, les asusta un poco, pero en cuanto Olivia le da uno de los bollos que había preparado la señora Judson,  Toby le demuestra su amistad tirándose al suelo para que ella le rasque la tripa.


Bollitos de queso

Ingredientes para 4 bollitos:


  • 60 g de mantequilla
  • 2 huevos
  • 100 ml de leche
  • 2/3 de sobre de levadura
  • 120 g de harina
  • 75 g de queso cheddar
  • Sal
Derretimos la mantequilla.

Batimos los huevos y los mezclamos con la leche y la mantequilla derretida. Añadimos la levadura y una pizca de sal. Agregamos la harina y mezclamos bien. Por último añadimos el queso rallado y volvemos a mezclarlo.

Ponemos la masa en 4 papeles o moldes de magdalenas y horneamos a 180º durante 20 minutos.