
—Ah, buenas noches mis pequeños. Su plato favorito preparado en forma muy especial: es creme a la creme a la Edgard. Duerman... digo,ehh... cenen y buen provecho.
-—Buenas noches Duquesa. Buenas noches niños.
-—Hola Roquefort.
-—¿Qué tal Roquefort?
-—Buenas noches Monsieur Roquefort.
-—Ah, mmm. Algo me huele muy bien, jijiji. ¿Qué es lo que huele tan apetitoso?
-—Es creme a la creme a la Edgard.
-—¿Nos acompaña Monsieur Roquefort?
-—Pues sí, no quisiera interrumpirlos pero, jijiji, sucede que... traigo una galleta.
—Vamos Roquefort, sírvete.
—¡Gracias!¡ Tan solo una mojadita! —Roquefort se acerca al tazón de Toulouse y moja la galleta— Uno, dos, tres y cuatro. Mmm. Delicioso. Mis felicitaciones al cocinero.
—Mmm ¡Está muy rica!
—Sí, muy rica. Doblemente rica. Esto merece otra galleta. Ahora vuelvo, no se vayan
Los aristogatos narra el viaje de vuelta a casa de Duquesa y sus tres gatitos, Marie, Toulouse y Berlioz, después de que el mayordomo que los cuidaba, Edgar, intentara deshacerse de ellos. O'Malley, un gato del arrabal, les guiará en el trayecto y les enseñará la vida fuera de los lujos, pero con jazz.
En esta escena, Edgar prepara el plato favorito de los gatitos, pero le añade somníferos para deshacerse de ellos y ser el único heredero de la fortuna de Madame Bonfamille. Está a punto de probar su propia trampa, pero se da cuenta en el último instante y la sirve en los tazones que harán dormir a los mininos y a Monsieur Roquefort, un pequeño ratoncito que vive en la mansión.
Creme a la creme a la Edgar
Ingredientes para 1 persona:
- 100 ml de leche
- 100 ml de nata
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/2 cucharadita de canela
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 pizca de sal
Se ponen en un cazo todos los ingredientes y se calienta removiendo, sin dejar que hierva. Se sirve inmediatamente.