Arroz a banda
- 4 dientes de ajo
- 20 g de ñoras
- 300 g de tomates
- 700 ml de fumet de pescado
- 1 filete de gallineta
- 25 g de gamba roja o langostinos
- 200 g de arroz
- 25 g de calamares
- 2 ramitas de perejil
- 1 punta de cucharilla de azafrán
- Sal
- Aceite
—Te he preparado mi especialidad: huevos revueltos a la Wilkes. Ya voy por la página setenta y cinco.
—Gracias. Eso quiere decir que te gusta.
—No, no es eso sólo. Dios mío, no encuentro la palabra. ¿Genial te parece exagerado?
—Te has quedado corta.
—No... No sólo es genial. Es maravillosa. Te juro, Paul, que lo es.
Paul Sheldon se va a Colorado para acabar de escribir su nueva novela, pero se sale de la carretera durante una tormenta de nieve. Menos mal que estaba cerca su fan número uno, Anne, Wilkes, que le lleva a su cabaña para cuidarle hasta que se recupere.
En esta escena, Anne ha vuelto del pueblo con el último libro de Misery Chastain. Le dice a Paul que no se preocupe, las carreteras aún están cortadas, pero ha hablado con el hospital y le han dicho que mientras no haya infección, no habrá ningún problema. También ha llamado a su editora para contarle lo que ha pasado y ella avisará a la hija de Paul para decirle que está bien. Pero lo más importante, en el pueblo ha comprado "El hijo de Misery" y ha empezado a leerlo. Eso es lo más maravilloso de todo y se merece celebrarlo con su plato estrella.
Huevos revueltos a la Wilkes
Ingredientes para 2 personas:
Cortamos la patata en gajos, sin pelarla. Las untamos con aceite, sal y las especias y horneamos a 180ºC durante 30 minutos.
Picamos fino la cebolla, el tomate y el chile y lo mezclamos con las hojas de cilantro.
Salteamos las lonchas de jamón york, hasta que estén hechas por ambos lados.
Batimos los huevos y los echamos a la sartén con un poco de mantequilla. Cuando empiece a hacerse, añadimos la verdura y una pizca de sal y removemos hasta que comience a cuajarse.
Servimos los huevos revueltos, el jamón york y las patatas gajo con ketchup por encima.
—Olivia, ¿quieres ver qué estoy preparando en la cocina? Ya verás cómo te gusta. Y así mamá puede acabar antes lo que está haciendo. Ya verás qué rico lo que estoy preparando. Vamos a ver. ¿Sabes qué es esto?
—La O.
—¡Muy bien! ¿Y esto?
—La A.
—¡Síiii!
Un cuento para Olivia es una película que narra la adopción de una niña sudamericana por una pareja española. Cuenta cómo la niña tiene que acostumbrarse a una cultura diferente, al colegio y a unos padres adoptivos, siempre con el miedo de que la devuelvan al internado.
En esta escena, Alberto, el padre, se lleva a Olivia a la cocina para hacer la cena con ella, mientras pinta las vocales que la niña está aprendiendo sobre la harina.
Bacalao rebozado
Ingredientes para 2 personas:
—Hamburguesas, albóndigas, pescado frito, espagueti con crema, espinacas con crema, mucha crema. No cocinaré esta mierda —dice Shayn Weiss, tirando la carta contra la mesa.
—¿No quieres trabajar?
—Una puta es una puta. Yo soy un cocinero.
—Bien, la puerta está allí —le dice Zinos cabreado. Pero cuando Shayn sale por la puerta va tras él— ¡Eh, espera un momento! Tampoco me gusta, pero le gusta a los clientes.
—No saben nada. La gente se llena la barriga con mierda.
—Así es el sistema.
—¿Eres un oportunista?
—No, pero no estoy para lujos. No es un restaurante gourmet, es lo que es.
—Se venderá todo. Vendemos lo que no puede venderse. Magia, una ilusión. Humo y espejos. Y excesos. Mira. 45€.
—Genial, lo ponemos en la carta.
—Tienes cuarenta platos en la carta, pero todo sabe igual. Por el mismo precio te hago cuatro platos diarios. Comida para el alma.
Zinos es un cocinero griego que vive en Hamburgo. Tiene un restaurante cutre del que quieren echarle para construir viviendas, su novia se ha ido a vivir a Shangai y se ha fastidiado la espalda. Todo parece ir de mal en peor. Incluso contratar como nuevo chef a Shayn Weiss, con su mal humor, no parece que mejore las cosas... Pero con la mano adecuada en la cocina... nunca se sabe.
En esta escena, Shayn Weiss le demuestra a Zinos lo que se puede hacer con ganas y creatividad, utilizando lo mismo que ya había en la carta. Pero poner bonita la mierda no hace que deje de serlo. Así que tira el plato que acaba de preparar a la basura y le propone otra cosa: hacer comida para el alma.
Humo y espejos
Ingredientes para 2 personas:
"Adelante, pueden entrar. Bienvenidos a Pizza Planet"
—¡Ahora! ¡Rápido, sheriff, la compuerta se cierra!
"John's, grupo de cinco, listos para embarcar en la base de lanzamiento Bobby"
—¡Ay! ¡Mira por donde vas!
—Perdona.
"9...8...7...6...5...4...3...2...1..."
—¡Menudo puerto espacial! Buen trabajo, Woody.
Toy Story es el primer largometraje de Pixar y uno de los más icónicos de la productora. En él, nos metemos en la piel de un vaquero y un astronauta de juguete que tienen que buscar la forma de volver a casa.
En esta escena, conocemos por primera vez Pizza Planet, una de las marcas que Pixar ha creado y que aparecen en muchas de sus películas. Este lugar, además de pizzas y hamburguesas, está repleto de juegos y maquinitas para tener a los niños entretenidos, todos de temática especial. Podemos ver también unas máquinas enormes en las que, al apretar un botón, un monstruo extraterrestre vomita un líquido verde con el que los niños llenan sus vasos: el alien slime.
Alien slime
Ingredientes para 4 personas:
—Bueno... Espera, ¿qué es esto? Ohh ¡Madre mía, madre mía! —dice Dieter mirando su página de Youtube en el ordenador. Tiene un comentario en el último vídeo que ha subido, en la única visualización en toda la página— ¿Quieres poner a prueba tu destreza? Al final de la calle Leipziger en Berlín. Ocho de la tarde. Contraseña: Götterdämmerung.
Ludwig Dieter es un cajero de banco con una vida anodina. Cada día prepara un sandwich para comer, pide un café y una magdalena en un bar cercano y se come todo a la hora del almuerzo, sentado solo en una pequeña mesa en la calle. Su único entretenimiento es abrir cajas fuertes. Se graba haciéndolo en un tiempo record y sube los vídeos a Youtube. Pero a nadie parece interesarle. Al menos hasta que una banda de ladrones quiere reclutar a alguien con sus habilidades...
En esta escena, Dieter descubre que alguien no solo ha visto uno de sus vídeos (única visualización en toda la página), sino que ha dejado un comentario con una cita y una contraseña. Dieter no sabe de qué puede tratarse, pero desde luego va a ir a averiguarlo. A su lado, sobre su tupper metálico, aún descansa medio sandwich de su comida...
Sandwich de Dieter
Ingredientes para 1 sandwich: