lunes, 27 de abril de 2020

Adam




—Tal vez deberíamos irnos.
—Nuestra mesa es la siguiente. No puedes cenar macarrones con queso todas las noches.
—¿Por qué no?
—Porque creo que es muy triste. Carece de estímulos. Gracias por venir, sé que te cuesta.
—De nada.

Por fin se sientan a la mesa, pero Adam sigue bastante nervioso ante una situación nueva y ante la carta.

—Esto está mejor, ¿no?
—Hola, me llamo Rom, acabado en M. Veo que tenéis bebidas. ¿Queréis la lista de vinos o que os diga las especialidades?
—No hace falta, ya sabemos lo que queremos. Queremos dos ensaladas tricolor, un salmón a la plancha con lentejas y patatas y un penne Alfredo. Y Ron...
—Es Rom.
—Perdón, Romm. ¿Nos lo pones para llevar?

Adam sonríe por primera vez durante la cita. Se siente mucho más cómodo en la calle, sentados en un banco. Y se siente mucho mejor cuando abre el plato que Beth le ha pedido en el restaurante.

—¡Son macarrones con queso!
—Era un italiano...


Adam tiene un tipo de autismo denominado síndrome de Asperger, que le impide interpretar los gestos o reconocer las emociones de los demás. Siempre ha vivido muy protegido, hasta que se enamora de su vecina Beth, y ella decide enseñarle el mundo. La película intenta ahondar en la dificultad que tenemos muchas veces para entender a nuestras parejas, llevada al extremo por la condición de Adam.

En esta escena, Beth intenta tener una cita normal con Adam, pero las cosas más simples para ella, son todo un mundo para él. Al final decide ir más despacio y que Adam se sienta cómodo manteniendo alguna de sus costumbres.


Penne Alfredo

Ingredientes para 2 personas:


  • 100 g de penne (u otra pasta)
  • 1 diente de ajo
  • 50 g de mantequilla
  • 100 ml de nata
  • 80 g de queso parmesano
  • Sal Pimienta
Cocemos la pasta en agua hirviendo.

Derretimos la mantequilla y salteamos en ella el ajo picado. Añadimos la nata, salpimentamos y mezclamos bien. Por último añadimos el queso rallado y removemos para que se integre todo.

Servimos la pasta con la salsa.

domingo, 19 de abril de 2020

Los odiosos 8


Comer de cine: El estofado de ternera de "Los odiosos ocho" | el ...

—¿Quién hizo el café? —preguntó el ex soldado.

—Lo hizo él. —dijo el mexicano señalando al muerto.

—Sí lo hizo él, ¿no? —confirmó el confederado.

—Sí, lo hizo él —afirmó el ex soldado— Pero el estofado me dio qué pensar. ¿Cuánto dices que Minnie lleva fuera? ¿Una semana?

—Mmh, sí —contestó el mexicano.

—Verán, —continuó el ex soldado— mi madre preparaba estofado. Y siempre sabía igual, con la carne que fuera. Había un hombre en la plantación, el tío Charlie. Él también lo preparaba. Igual que el de mi madre, comí su estofado desde que era un mocoso hasta que fui un hombre hecho y derecho. Y con la carne que fuera, siempre sabía al estofado del tío Charlie. No como el estofado de Minnie. Desde hace seis meses soy un experto, pero ese no hay duda de que es el estofado de Minnie. O sea que si Minnie se fue al norte a visitar a su madre hace una semana ¿cómo ha preparado el estofado esta mañana?


En esta película de Tarantino, ocho personas tienen que refugiarse en la pequeña Mercería de Minnie debido a una gran ventisca de nieve. Esas ocho personas son un cazarrecompensas y su fugitiva, un ex soldado negro que también se ha convertido en cazarrecompensas, el nuevo sheriff de Red Rock, un verdugo, un vaquero, un general confederado y un mexicano que se está haciendo cargo del negocio de Minnie mientras ella ha ido a ver a su madre. Tendrán que permanecer juntos en un espacio reducido, donde nadie se fía de ninguno de los otros. El ambiente es bastante espeso.

En esta escena, el mexicano sirve a todos unos tazones del estofado recién hecho de Minnie. Es tan espeso como el ambiente e, independientemente de la carne con la que esté hecho, sabe a estofado de Minnie. Pero al menos les hará entrar en calor y les dará fuerzas para pasar la noche.


Estofado de ternera

Ingredientes para 2 personas:


  • 200 g de carne de ternera para guisar
  • Harina
  • 20 g de mantequilla
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 lata de cerveza o 1 chorro de vino blanco
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 2 zanahorias
  • 2 patatas medianas
  • 30 g de guisantes
  • Sal
  • Perejil
  • Tabasco
  • Aceite

Cortamos la carne en trozos pequeños, la salpimentamos y la pasamos por un poco de harina. La freímos en una cazuela con aceite hasta que esté dorada. La sacamos y reservamos aparte.

Derretimos la mantequilla en la misma cazuela. Picamos la cebolla y el ajo y los pochamos en ella. Cuando empiecen a coger color agregamos la cerveza o el vino y dejamos que se evapore un poco el alcohol, raspando el fondo con una cuchara de madera para coger todos los sabores. Añadimos el caldo y el concentrado de tomate. 

Volvemos a introducir la carne. Picamos las zanahorias y las patatas en trozos pequeños y las añadimos al guiso. Agregamos el perejil picado. Dejamos cocer a fuego medio-bajo unos 40 minutos.

Pasado ese tiempo, añadimos los guisantes y tabasco al gusto y dejamos cocer 20 minutos más.

sábado, 11 de abril de 2020

Cleaner


—¿Tienes los ojos cerrados?
—Sí, están cerrados
—Vale. Ábrelos. He encontrado la receta en su libro de cocina. No me acuerdo bien. ¿Sabes si tenía esta pinta?
—Sí, sí tenía exactamente esta pinta. ¿Por qué has sacado la caja?
—Es interesante. Verás, resulta que tengo que hacer un trabajo de historia sobre un personaje de los últimos cincuenta años.
—¿Ah, sí? ¿Sobre quién lo harás?
—Sobre mamá.
—¿Tu madre es un personaje histórico?
—Mi profe dice que es buena idea. Le ha parecido original.
—Bueno, original sí lo es. ¿Sabes quién estaría bien?
—Es que... ya he empezado. Podrías ayudarme si luego tienes tiempo.
—Sí, claro. Pero hoy no. Tengo que hacer las nóminas.
—No tiene que ser ella. ¿Quién ibas a decirme?
—No, nadie. No, mamá está bien. Me ha llamado tu profe de mates. Dice que te duermes en clase.
—Solo me ha pasado un par de veces porque es un rollo. Y no tiene tanta importancia.
—Bueno, pues que no vuelva a repetirse y punto. Así que nada de café después de las cinco. Y te quiero en la cama a las once y media. ¿Está claro? Oye, no te estoy castigando. Solo quiero que duermas tus horas ¿De acuerdo? Y si estás preocupada por algo solo tienes que decírmelo ¿vale?
—Ya lo sé.
—Entonces... 
—¿Qué?
—¿Te preocupa algo?
—No, es el café. Lo dejaré.
—Mmm... Una cosa está clara. Eres tan buena cocinera como ella.

Esta es una película gris y lenta, en la que la comida aparece sobre todo para mostrar las escenas de la vida cotidiana de los personajes, en contraposición con el trabajo del protagonista. Tom Cutler era un inspector de policía, pero se retiró del cuerpo tras el asesinato de su mujer. Ahora se dedica a limpiar escenas del crimen. Tras finalizar uno de sus trabajos, se da cuenta de que no se ha avisado a la policía, y de que lo que el ha hecho es borrar todas las pistas de un delito. El hombre que vivía en esa casa ha desaparecido y su mujer le pide a Tom que le ayude a resolver el caso.

Esta es una de las escenas de la vida tranquila en casa del protagonista. En ella, Rose, la hija de Tom, ha preparado una receta de su madre para comer. A su padre no le gusta hablar de su mujer para no remover unos recuerdos aún dolorosos. Pero entiende que su hija no quiera afrontarlo del mismo modo y termina haciéndola sonreír al compararla con ella.


Pastel de macarrones

Ingredientes para 2 personas:
















  • 150 g de macarrones
  • 1/2 cebolla
  • 75 g de carne picada
  • 200 g de salsa de tomate triturado
  • Tabasco
  • 30 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina
  • 1,5 vasos de leche
  • 50 g de queso rallado
  • Aceite
  • Sal
Cocemos la pasta en abundante agua con sal.

Picamos la cebolla y la salteamos en un poco de aceite. Añadimos la carne y sal al gusto y dejamos que se haga un poco. Luego añadimos la salsa de tomate y unas gotas de tabasco y removemos. Mezclamos esta salsa con los macarrones y cubrimos el fondo de una fuente de pirex.

Derretimos la mantequilla en una sartén. Mientras, mezclamos la harina con la leche y lo pasamos por la batidora para que no quedan grumos. Añadimos la mezcla a la mantequilla y removemos hasta que espese. Agregamos sal al gusto y mezclamos bien. Cubrimos los macarrones con la bechamel.

Espolvoreamos una capa de queso por encima de la bechamel y metemos al horno a 180º C hasta que se derrita.

domingo, 5 de abril de 2020

Basil, el ratón superdetective




—¡Toby! ¡Toby!

Olivia tira del abrigo del Dr. Dawson y le pregunta:

—¿Quién es Toby?
—Pues, pequeña, Toby es.... pues, eh... es... Oiga, Basil, ¿Quién es ese Toby?

Un perro basset hound se planta delante de ellos.

—¡Ah, ahí está! Toby, el Dr. Dawson.
—Ja,ja,ja. Encantado, mucho gusto —dice Dawson tímidamente. A Toby no parece hacerle mucha gracia y le gruñe.

—Ya basta, Toby —le dice Basil— Ya, Toby, quieto. ¡Ya! Mil perdones, amigo. Toby tiene el mejor olfato de todos los sabuesos que he entrenado, pero también es... ja, ja, ja... bastante juguetón.

Toby olfatea la alfombra hasta dar con Olivia, que está escondida bajo un sillón.

—Hola, Toby. ¡Qué lindo eres! ¿Quieres un bollo?


Sherlock Holmes se hace ratón. En esta película de Disney, el excéntrico ratón Basil, un ratón que vive en el 221B de Baker street, acepta buscar al padre de una niña, solo porque ella le dice que ha sido raptado por un murciélago cojo. Y ese murciélago es el secuaz de su archienemigo Ratigan. Él y su nuevo aliado, el Dr. Dawson, descubrirán que el secuestro es solo una pieza de un malvado plan.

En esta escena Basil llama a Toby para que siga el rastro del murciélago que secuestró al padre de Olivia. Al Dr. Dawson y a Olivia, que no están acostumbrados a tratar con animales tan grandes, les asusta un poco, pero en cuanto Olivia le da uno de los bollos que había preparado la señora Judson,  Toby le demuestra su amistad tirándose al suelo para que ella le rasque la tripa.


Bollitos de queso

Ingredientes para 4 bollitos:


  • 60 g de mantequilla
  • 2 huevos
  • 100 ml de leche
  • 2/3 de sobre de levadura
  • 120 g de harina
  • 75 g de queso cheddar
  • Sal
Derretimos la mantequilla.

Batimos los huevos y los mezclamos con la leche y la mantequilla derretida. Añadimos la levadura y una pizca de sal. Agregamos la harina y mezclamos bien. Por último añadimos el queso rallado y volvemos a mezclarlo.

Ponemos la masa en 4 papeles o moldes de magdalenas y horneamos a 180º durante 20 minutos.

lunes, 23 de marzo de 2020

Cómo casarse con un millonario



—¿Quiere que repitamos?
—¡Claro que sí!
—De acuerdo, encárgelos.
—Dos más, bien hechos.
—Y ponga un poco de guindilla en el mío.
—¿Sabe usted cuál es su inconveniente?
—¿Cuál?
—Su inconveniente es que está acostumbrada a esta clase de vida y quiere disimularlo.
—Es asombrosa la perspicacia que demuestra.
—Me parece que la conozco mejor que usted misma.
—Tomate —dice ella señalando el bote de tomate frito. Él se lo acerca y le pasa un cestillo.
—Verdura.
—Si cabe todavía.
—Creo sinceramente que no es usted el tipo de mujer que está representando.
—Eso me sucede con usted. Le noto algo que me desconcierta.
—¡Oh! ¿Pepinillos?
—Gracias.
—Todo fingido. Usted sabe tan bien como yo que el dinero no lo es todo.
—¿Quién le dio ese informe?
—No me lo dio nadie.
—¿Ha tenido dinero alguna vez?
—Algo... sí.
—¿Entonces cómo sabe que no es lo más importante?
—¿Piensa de veras que la fortuna le daría automáticamente la felicidad?
—No, pero tampoco me la quitaría automáticamente.
—No puedo creerla, Sara.
—Oiga, Tony, estoy en un apuro, ¿ me entiende? Es terrible mi situación financiera. Si esas dos chicas no vuelven, soy yo la responsable de la renta de ese apartamento. ¿Cree usted que sería una solución enamorarme de un hombre que no tiene un centavo?
—¿Pero ni siquiera le han escrito?
—No les gusta escribir.
—Pues entonces...
—No se canse más, Tony. En cuanto termine este bocadillo no pienso volver a verle.

Tres amigas planean convencer a los solteros más adinerados de la ciudad de que son un buen partido con el que casarse. Poco a poco van dándose cuenta de que el amor les importa más que el dinero.

En esta escena, Sara acepta comer con uno de sus pretendientes, pero le da largas porque no es millonario. Podemos ver a los dos en la barra de un bar, mientras ella se prepara una hamburguesa con un montón de cebolla y pepinillos, vestida con un traje pret a porter, que desentona totalmente con el lugar. Y así se lo dice Tony, ella no es el tipo de mujer que pretende ser, el del tipo que disfruta de esa pedazo de hamburguesa.


Hamburguesa

Ingredientes para 2 personas:














  • 2 panes de hamburguesa
  • 2 hamburguesas de carne picada
  • 2 lonchas de queso
  • 1 tomate
  • 1/2 cebolla
  • Pepinillos
  • Guindilla
  • Salsa de tomate
  • Aceite
  • Sal
Ponemos los pepinillos en un platito.
Cortamos el tomate en rodajas y lo ponemos en otro platito.

Picamos la cebolla en aros y la salteamos con un poco de aceite. Reservamos en un platito.
Partimos el pan de hamburguesa y ponemos la mitad de abajo en la sartén para que se tueste un poco.
Hacemos la carne en la misma sartén.  
Metemos la mitad superior del pan con el queso en el horno para que se funda.
Colocamos la base del pan y encima la carne. Presentamos abierta con la otra mitad y los ingredientes a parte, para que cada uno se ponga la cantidad que quiera.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Las locuras del emperador


Resultado de imagen de empanadillas kronk


—¿Todo preparado para esta noche?
—¡Oh, sí! Empezaremos con sopa y una ensalada ligera para abrir el apetito...
—¡No digo la cena! Digo lo otro.
—¡Oh, claro! El veneno. El veneno para Kuzko. El veneno especial para matar a Kuzko. El veneno de Kuzko... ¿Ese veneno?
—Sí, ese veneno.
—Aquí está.
—¡Excelente! Se lo echarás en su copa, luego propondré un brindis y habrá muerto antes del postre.
—Una lástima, porque estará delicioso.

Kuzko entra en la sala.

—¡Voy a tope! ¡Vamos a zampar! Soy un rey con un hambre real. ¿No... estarás molesta porque te he despedido?
—No, en absoluto. Kronk, sirve una copa a su alteza.
—¿Una copa? Claaaaaro. Alteza...
—¡Huele a chamusquina!
—¡Ay, mis buñuelos de apio!



Kuzko es un emperador inca déspota y adolescente, al que no le importa el bienestar de su pueblo o sus subordinados. Solo le interesa él mismo y su diversión. Y dentro de esa diversión está la comida. Comer y beber, y no cualquier cosa, es una de las actividades que se repiten en las escenas de esta película, casi siempre preparadas por Kronk. Y parece que tiene dotes para ser un buen cocinero, aunque la ambientación de toda la película y de las recetas solo hacen referencia al mundo inca de refilón.

En esta escena, Izma le ha pedido a Kronk que prepare una cena para envenenar a Kuzko. A Kronk le encanta cocinar, así que prepara una grandiosa cena, aunque sea esa la parte que menos importa del plan. Mientras echa el veneno en la copa del emperador comienza a oler a quemado y le da el tiempo justo para salvar sus buñuelos de apio. Eso (y el postre) es lo único que sale bien esa noche.


Buñuelos de apio

Ingredientes para 12-16 buñuelos:














  • 2 chalotas
  • 1 diente de ajo
  • 1 tallo de apio
  • 1 kg de espinacas
  • 2 huevos
  • 200 g de queso feta
  • 2 tomates secos al sol
  • Sal y pimienta
  • Aceite
  • Masa de hojaldre
Picamos las chalotas y las pochamos en una sartén grande con un poco de aceite. Añadimos el apio y el ajo picados y removemos unos minutos más. Agregamos las espinacas, salpimentamos, removemos y dejamos que se hagan tapadas a fuego suave durante 10  minutos.

Batimos un huevo y le añadimos el queso y los tomates troceados y mezclamos bien. Añadimos las espinacas y mezclamos de nuevo.

Extendemos la masa de hojaldre y la cortamos en 12-16 cuadrados. Añadimos una cucharada de espinacas en cada uno.

Batimos el otro huevo y untamos dos bordes de los cuadrados de hojaldre, para ayudarnos a cerrarlos. Doblamos cada cuadrado en forma de cono y los colocamos en una bandeja de horno. Los untamos con el resto del huevo batido y horneamos unos 25 minutos.

martes, 28 de enero de 2020

Gordos


Resultado de imagen de pelicula gordos restaurante chino

—Dos rollitos de primavera, arroz tres delicias, tallarines fritos con gambas y cerdo estilo mushi. ¿Patatas fritas tiene?
—Sí.
—Pues una de patatas.
—Para mí una ensalada de brotes de soja.
—Sí.

Engordé seriamente cuando empecé a salir con Alex. Él por mucho que coma, pues no engorda, y yo, pues claro, sí.

—Me he estado probando el vestido de novia. Me queda más bonito... Aunque yo creo que aún puedo bajar una talla más
—¿Para qué? Que tú eres de comer, como tu madre, como tu tía, como tu abuela. Eres de comer porque sois de constitución fuerte ¿eh?
—De comer sano.
—¿Y esto qué es? ¿Te traigo al chino pa' comer insano? Come.
—Déjame a mí que coma lo que yo quiera.
—Vas a perder más que vas a ganar. Piensa en tu prima. Tanto adelgazar, tanto adelgazar, que se fue al gimnasio y ahora cómo está ¿eh? Que pesa más que antes.


Esta película narra las vidas de cinco personas obesas que están acudiendo a un grupo de terapia. Allí contarán su día a día e intentarán buscar cuál es la causa de su sobrepeso. La comida aparece de muchas formas, comida como alimento, como compensación, como premio, como castigo... Hace de metáfora de los problemas de todos los protagonistas.

En esta escena, Alex lleva a su prometida a cenar a un restaurante chino. Ella ha conseguido adelgazar mucho para estar delgada el día de su boda, y se siente muy bien, pero su prometido no tanto. Al ver a Sofía tan contenta consigo misma, a él le entran inseguridades y celos e intenta que su prometida recupere el peso que ha perdido.


Tallarines chinos fritos con gambas

Ingredientes para 2 personas:


  • 150 g de tallarines
  • 75 g de gambones
  • 1/4 de cebolla
  • 1/2 calabacín
  • 1 zanahoria
  • 2 cm de jengibre
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • Aceite de girasol
  • 1 cucharada de aceite de sésamo

Cocemos los tallarines hasta que estén en su punto.
Salteamos los gambones en un poco de aceite y reservamos.
Picamos en juliana la cebolla, el calabacín y la zanahoria y lo salteamos con un poco de aceite en la misma sartén que las gambas. Después de un par de minutos, volvemos a añadir las gambas y los tallarines escurridos y mezclamos bien. Añadimos el jengibre rallado, la salsa de soja y el aceite de sésamo y cocinamos unos minutos más.